Experiencia de una voluntaria del taller de Teatro (Por Margalida Tauler)

Hace ya catorce años, Toni Peña, uno de los primeros voluntarios de Estel de Llevant, me invitó a colaborar con esta entidad. Me proponía organizar alguna actividad con el objetivo de que los usuarios saliesen de sus casas y crear vínculos de amistad. En ese momento yo llevaba a cabo una actividad de teatro con escolares y se me ocurrió brindar esta experiencia. Estaba un poco preocupada por el desconocimiento de la enfermedad, pero me animé.

En un principio, los pocos usuarios que había entonces no querían ni oír hablar de teatro. No toleraban que les mirasen, fotografiasen ni aparecer ante ningún tipo de público. Así que empezamos haciendo un taller que solo podíamos denominar “de expresión corporal”.

Pronto descubrí lo que descubrimos todos los voluntarios: que es a nosotros a quienes nos beneficia el contacto con estas personas extraordinarias, auténticas y receptivas y que la amistad nos enriquece mutuamente.

Empezamos el taller, incorporamos dos voluntarias más y poco a poco fuimos creando, entre todos, pequeñas historias, que fuimos perfilando y ampliando hasta que surgió la primera representación que titulamos “El gran Hotel” y la mostramos a los familiares en el mismo local. El curso siguiente hicimos la segunda parte y ya la representamos en el teatro de Manacor con la extraordinaria acogida del gerente, Tomeu Amengual, que nos preparaba las salas de ensayo para que no fueran demasiado oscuras. La oscuridad daba miedo a algunos. Fue tanta la acogida del público que ya quedó resuelto el problema de la visibilidad y nos animamos a crear pequeños guiones adaptados a las posibilidades de cada “actor” o hacíamos adaptaciones de textos literarios o de autores que nos daban todos los permisos para hacer lo que hiciera falta. También nos ayudó mucho el asesoramiento de la monitora de teatro Francisca Pocoví.

Todos juntos fuimos perdiendo el miedo, adquiriendo confianza y reforzando el sentido de grupo. La actividad teatral llegó a tener más de quince participantes. Tras nueve años de existencia del taller, la dirección pasó a manos profesionales con Toni Rosselló y las representaciones fueron de textos completos de autores clásicos y contemporáneos. Yo he continuado colaborando y apoyando esta actividad que para mí ha sido muy gratificante y enriquecedora y que, en la actualidad tras 14 representaciones, se puede considerar consolidada.

Margalida Tauler i Valens

Utilitzem cookies pròpies i de tercers per oferir els nostres serveis, optimitzar l’experiència d’ús de la nostra pàgina web i analitzar els hàbits de navegació dels nostres usuaris amb finalitat de millora. Si continua navegant, considerem que accepta el seu ús. Pot consultar com canviar la configuració o obtenir més informació