Hoy, día 25 de noviembre, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Son cientos de miles de mujeres que aún hoy sufren violencia por el hecho de que hay hombres que se consideran superiores e intentan demostrar su poder utilizando la violencia física, psicológica, sexual y de control.
La violencia contra las mujeres es una de las más degradantes violaciones de los Derechos Humanos y continúa progresando en el ámbito global. No respeta fronteras, culturas, niveles económicos. Está presente en épocas de conflicto y en tiempos de paz, en el hogar, en el trabajo y en la calle. Además, constituye uno de los principales factores de riesgo de problemas de salud mental, tanto en las mujeres que los sufren, como en sus hijos e hijas que se convierten en testigos involuntarios.
Es una injusticia manifiesta que impide que la sociedad avance en el camino de la igualdad y el bienestar común que todas y todos queremos en convivencia.
Según la Investigación sobre Violencia contra las Mujeres con Enfermedad Mental de 2017, 3 de cada 4 mujeres con enfermedad mental grave (EMG) han sufrido violencia en el ámbito familiar o/y en la pareja alguna vez en su vida. Además, alrededor del 80% de las mujeres con enfermedad mental grave que han estado emparejadas en algún momento de su vida han sufrido violencia de pareja. Y de las que viven en el domicilio familiar, el 54% han sido victimizadas por sus familiares. Así pues, el riesgo que tiene una mujer con enfermedad mental de sufrir violencia en la pareja se multiplica entre 2 y 4 veces respecto a las mujeres en general.
Según los datos estatales, desde el año 2003 han muerto unas 1000 mujeres a manos de sus parejas y/o ex parejas.
Por todo ello, deberíamos encender la señal de alarma y salir a la calle, a defendernos y a luchar por la igualdad real entre mujeres y hombres.
Desde la Asociación Gira-Sol para la Salud Mental, hoy y todos los días del año, manifestamos nuestra condena absoluta ante la violencia de género y nuestro apoyo incondicional a las víctimas, ya sean mujeres o sus hijos e hijas.
Porque la violencia de género no puede considerarse un problema exclusivo de la esfera privada de las mujeres; todas las Administraciones Públicas y la sociedad en general, deben participar en la erradicación de esta lacra social.
La finalidad de este manifiesto es hacer patente nuestro rechazo a la violencia de género y fomentar modelos alternativos de convivencia, basados en el respeto y en la igualdad.
Comisión de Igualdad
Asociación para la salud mental Gira-Sol