La consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, junto con el gerente de la Fundación Es Garrover, Gori Molina, han visitado este lunes la nueva Vivienda Supervisada de la entidad en Sa Pobla, donde han podido conversar con las personas residentes. Actualmente, en este espacio viven 6 personas con un diagnóstico de salud mental. También han asistido María Castro, directora general de de Atención a la Dependencia y Personas con Discapacidad, y María Fiscaletti, directora general de Bienestar Social.
Este recurso está concertado con la Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia por un importe de 636.293 euros entre 2025 y 2027. Se trata de un servicio para personas que conviven con algún trastorno mental que garantiza el derecho a una vivienda digna y ofrece acompañamiento personalizado y especializado por parte de los profesionales de la Fundación Es Garrover.
En este espacio, las personas residentes reciben apoyo en las tareas del día a día, así como en su desarrollo personal, social y laboral. El equipo profesional acompaña en la gestión de la vida cotidiana, fomenta la autonomía y brinda apoyo en la relación con los servicios sociales, las administraciones y su entorno, con el objetivo de favorecer una vida plena e integrada dentro de la comunidad.
El servicio cubre las necesidades básicas de las personas residentes —como la vivienda, la alimentación o el mantenimiento del hogar— y ofrece acompañamiento terapéutico y apoyo técnico especializado durante los 365 días del año. Se trata de un modelo que promueve la convivencia, la corresponsabilidad y el desarrollo de proyectos vitales en un entorno normalizado, con la finalidad de potenciar la máxima autonomía personal y la inserción sociocomunitaria.

Compromiso con el derecho a la vivienda y la inclusión
La puesta en marcha de este nuevo recurso refuerza el compromiso compartido entre la Fundación Es Garrover y la Conselleria con el derecho a la vivienda con acompañamiento para las personas con problemas de salud mental, un colectivo que a menudo se encuentra con una doble barrera de acceso: la precariedad económica y el estigma social.
Los datos evidencian esta realidad: 8 de cada 10 personas con un trastorno de salud mental no tienen acceso a un empleo, y aproximadamente la mitad viven con menos de 800 euros mensuales, hecho que dificulta enormemente el acceso a una vivienda en condiciones dignas.
En este contexto, los servicios de vivienda con acompañamiento se convierten en una herramienta clave para garantizar derechos y oportunidades. Actualmente, la Fundación Es Garrover y la Conselleria tienen concertadas 30 plazas entre los servicios de Vivienda Supervisada y Domicilios Compartidos, distribuidas en 7 viviendas.
De este total, 16 personas viven en viviendas supervisadas y 14 en domicilios compartidos, configurando una red de recursos que permite dar respuesta a diferentes necesidades y momentos del proceso de recuperación de cada persona.
Con esta nueva vivienda en Sa Pobla, Es Garrover continúa avanzando en su modelo de atención comunitaria en la comarca de Raiguer, poniendo en el centro a la persona, sus derechos y su proyecto de vida, y contribuyendo a la construcción de una sociedad más inclusiva, justa y cohesionada.